SOS · Protocolo de calma
Para el momento en que la ola aprieta. Funciona sin conexión.
- Estoy contigo. Lo que sientes es una ola de sensaciones: sube, llega a su pico y siempre baja. Vamos a acompañarla juntos.
- Apoya bien los pies en el suelo. Nota el asiento sosteniéndote. El avión está diseñado para esto; tú solo tienes que respirar.
- Inhala por la nariz contando cuatro… uno, dos, tres, cuatro. Retén dos segundos. Exhala por la boca contando seis… uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis.
- Otra vez. Inhala… dos… tres… cuatro. Retén. Exhala… dos… tres… cuatro… cinco… seis. Muy bien.
- Mira a tu alrededor: nombra mentalmente cinco cosas que ves, cuatro que puedes tocar, tres que oyes. Sigues aquí, seguro, sostenido.
- Las turbulencias son incómodas, no peligrosas: el avión está certificado para mucho más de lo que jamás encontrará. La tripulación sigue sirviendo café.
- La ola ya está bajando. Sigue respirando así de despacio. Cada respiración le dice a tu cuerpo: estamos a salvo.
- Bien hecho. Puedes repetir este ejercicio tantas veces como necesites. Estoy aquí, a tu lado, todo el vuelo.
Si sientes que no puedes más o piensas en hacerte daño, llama al 024 (España) o al 112 (UE). Este ejercicio es acompañamiento de bienestar, no atención médica.